Imagenes

Nazareno de Rivas

Imagen de la talla de Juan Antonio de Rivas (destruida durante la Guerra Civil Española)


Tenemos que partir de una fuente de información gráfica, una fotografía, en la que aparece un descendiente del autor de la obra, destruida en un incendio durante los trágicos días del inicio de la Guerra Civil Española.

La escultura tiene influencia barroca; también la escuela que crea Francisco Salcillo inicia a los Jóvenes de la zona en el dibujo y en la talla, por lo que estamos ante un campo que dará artistas de gran maestría, aunque sus nombres no hayan pasado a páginas de libros de historia del arte, pero sus obras si se investigan, están ahí. En este caso el autor, contemporáneo del Salcillo, tal vez hubiera tenido contactos y posiblemente hubiera incluso intercambiado láminas de las tallas que producían entre ellos y otros colegas, que guardaban en álbunes como referencia para otras obras.

El Cristo Nazareno de Juan Antonio de Rivas se realiza por éste cuando tiene 60 años de edad aproximadamente. Como decíamos en líneas anteriores, la figura tiene tendencias barrocas, en la que sus rasgos fisonómicos se ven marcados, y con gesto dolorido en aceptación a su destino no pierde mirada en el dolor, sino que mira a los que le rodean consciente del momento presente. El cabello es natural, posiblemente donado por mujeres cercanas a la cofradía, según comentarios transmitidos oralmente. Las potencias son sencillas y a través de un estudio de color de la fotografía, se trataría de plata sobredorada.
Las manos presentan buena armonía en las proporciones anatómicas, distribuyendo la dirección de los dedos en ese esfuerzo por contener el grueso crucifijo sin que se deslice de las manos. La túnica posiblemente tuviese color negro o azul morado.

Por los datos transmitidos oralmente, y que han llegado hasta hoy, la imagen era de talla completa. El brazo derecho es articulado, para dar el abrazo a la Virgen o la bendición a los fieles durante el recorrido del paso de la imagen. La sencillez rodea al Nazareno sin adornar en exceso. Pudiendo observarse en la fotografía, en la vela de los faroles, que tal vez el recorrido de la imagen por el pueblo no fuese prolongado, a juzgar por el tamaño de las velas.

La devoción del autor de la obra por lo que respecta a su relación transpersonal con la imagen, le lleva a pedir ser enterrado en la capilla en la que estuvo hubicada la talla; signo de que posiblemente durante el proceso creativo de la obra, el escultor y tallista tuvo ese contacto con la dimensión transcendente y que muchos artistas experimentan durante el proceso creativo, un momento en el que el artista y su obra se funden por un instante maravilloso, sin perder consciencia del presente y conociendo o reconociendo que la imagen y el autor son instrumentos del proceso creador del autor supremo.

Ello también le lleva al deseo de que la imagen sea custodiada y venerada por sus familiares sucesores, como si de un proceso iniciático se transmitiese de generación en generación.




Imagen de Jesús Nazareno

Se trata de una magnifica talla realizada a principios de los años 40, por el escultor Vicente Tena Cuesta.
La  Imagen fue restaurada en el periodo 1993-1994 en el taller de Carmen Carrillo.

Vicente Tena Cuesta nació en la localidad Alicantina de Jávea a finales del Siglo XIX. Su obra se desarrolló en muchos lugares de España, y recibió en el año 1950 el premio nacional de Imaginería religioso por la talla del Cristo del Santo Sepulcro de Villarrobledo (Albacete).

Tuvo muchos encargos de las parroquias  y cofradías para reponer las imágenes que fueron destruidas durante la guerra civil. Realizó otro Cristo Yaciente para la localidad Valenciana de Manises, imágenes para la iglesia de Arjona (Jaén), “la Desnudez del Señor” en el año 1910 para Medina de Rio Seco (Valladolid), una imagen del rey San Fernando para la parroquia de Santa María Magdalena de Dos Hermanas (Sevilla), el Stmo. Cristo de los afligidos de Ribarroja del Turia (Valencia), el misterio completo de la Hermandad de la Columna de San Fernando (Cádiz). Divina Aurora, Santa Bárbara y Virgen de los Dolores para Benifayó (Alicante), el cirineo de la Hermandad de Jesús Nazareno de Estepa y Virgen de la Piedad de la Hermandad del Dulce nombre de Marchena,… y en nuestro pueblo, además, realizó la magnífica talla de la Soledad.


Imagen de la Piedad

 Esta obra fue adquirida en el año 1995 por la cofradía y realizada por el escultor Francisco Ortega Fernández, de Ciudad Real.
La adquisición se realizó tras sugerencia de Juan Martínez Calero, al constatar que en la noche del entierro, faltaba un paso para la cofradía, proponiendo que se adquiriese una imagen de la Piedad. La Junta accedió a ello, por entender que con dicha imagen de se completaba la manifestación procesional del Viernes Santo y un grupo de hermanos se desplazó a Ciudad Real para Realizar el encargo.
 


Imagen de Jesús Resucitado

Obra adquirida por la cofradía en el año 1991 en Olot (Gerona). Hubo algunos donativos de hermanos y fieles para la ayuda en la adquisición de la imagen. Con esta adquisición dejó de sacarse en procesión la imagen del Sagrado Corazón de Jesús el Domingo de Resurrección. La imagen no presenta un gran interés artístico.
 

Modificado por última vez en Viernes, 30 Marzo 2012 06:51

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